El frente surcoreano: Liderando la batalla global por el "K-Copyright"
Sigamos tirando del hilo sobre los mitos de que "en Asia no se regula la IA" y "en Asia no se respeta el copyright". Volvemos a Corea del Sur para seguir desmontando lugares comunes.
La industria musical surcoreana ha declarado oficialmente la guerra a la infracción de derechos de autor por parte de la IA. Este movimiento no es un hecho aislado; representa un punto de inflexión en el creciente conflicto global entre las industrias creativas y los desarrolladores de IA generativa por el scraping de datos no autorizado para el entrenamiento de modelos. Estamos viendo choques legales y regulatorios similares en todo el mundo: Europa, EE. UU., China (con fallos recientes sobre contenidos generados por IA), India o Canadá.
En Corea del Sur, este movimiento está liderado por una nueva alianza sin precedentes: el Comité de Crecimiento Mutuo de Organizaciones de Derechos de la K-Music. Esta coalición une a toda la cadena de derechos de la industria, integrando a seis de las organizaciones más importantes del país.
Bajo el lema “En la era de la IA, declaramos la noble soberanía de la creación humana”, han presentado tres peticiones específicas para proteger a los creadores frente al "gran capital y los algoritmos":
* Prohibición del entrenamiento de IA sin el consentimiento explícito de los creadores.
* Transparencia obligatoria en los procesos de generación de la IA.
* Estándares claros que distingan las obras creadas por humanos de los resultados generados por máquinas.
Más allá de estas demandas, la coalición ha decidido dejar de responder a los retos de la IA de forma individual, estableciendo un grupo de trabajo conjunto y un sistema de negociación de ventanilla única.
Su ambición a largo plazo es posicionar a Corea del Sur como el "rule maker" (creador de reglas) global mediante la construcción de un "K-Copyright Standard Model" (¿están escuchando en la Comisión Europea?). Para lograrlo, planean desarrollar una infraestructura integrada basada en blockchain que consolide los datos de derechos actualmente fragmentados.
Este sistema vinculará códigos de identificación global (como el ISWC para composiciones e ISRC para grabaciones) con el Content ID de YouTube y el Identificador Universal de Contenidos (UCI) de Corea del Sur, permitiendo rastrear, recaudar y distribuir regalías de manera efectiva y en tiempo real.
No es de extrañar que Corea del Sur, donde la cultura se reconoce como un activo estratégico para su economía (solo el K-POP representa cerca del 1% de su PIB), se esté moviendo en la dirección correcta; mi problema es entender por qué Europa no lo hace.


